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LA HAKAMA.
La hakama
es la falda-pantalón que algunos aikidokas llevan. Es una prenda tradicional
de los samurais. El gi estándar utilizado en aikido, al igual que en
otras artes marciales como Judo o Karate, fue originalmente ropa interior,
aunque no en el sentido actual. Llevarla era parte de la tradición
en la mayoría de escuelas de aikido.
La hakama
fue originalmente una prenda para proteger las piernas del hombre que montaba
a caballo del polvo, pelos, etc., pero no como los vaqueros. El cuero era
difícil de conseguir en Japón, así que se usó
otro tipo de material pesado en su lugar. Cuando los samurais pasaron a ser
soldados de a pie, dejando de lado el caballo, persistieron en seguir llevando
aquellas protecciones en las piernas, y ello porque así destacaban
sobre los demás siendo más fácilmente identificables.
Existían
diferentes tipos de hakamas. El tipo de hakama que se utiliza hoy en día
en las diferentes artes marciales – con camales – se denominaba
joba hakama (toscamente, algo que te pones para montar a caballo en lo que
te introduces). La segunda versión de hakamas consistía en una
falda de tubo que no tenía camales; por último, la tercera versión
era similar a la segunda pero de una longitud muy superior. Se utilizaban
en las visitas al Shogun o al Emperador. Tenía una longitud entre 3
y 4 metros y era doblada repetidas veces y colocada frente a los pies del
visitante. Por ello se andaba en shikko para solicitar audiencia, no obstante
suponía un peligro ya que se podía ocultar un arma en la hakama
para realizar un ataque.
Se
decía que cada una de las siete tablas que tiene la hakama (5 delante
y 2 detrás) tenían el significado siguiente:
1.
Yuki.- coraje, valentía, bravura.
2. Jin.- Humanidad, caridad, benevolencia.
3. Gi.- Justicia, entereza, integridad.
4. Rei.- Etiqueta, cortesía, perfección (también
obediencia/respeto).
5. Makoto.- Sinceridad, honestidad.
6. Chugi.- Lealtad, fidelidad, devoción.
7. Meiyo.- Honor, crédito, gloria (también reputación,
dignidad, prestigio).
En muchas
escuelas sólo los cinturones negros podían usar la hakama, en
otras todos los estudiantes la llevan. En algunos lugares las mujeres pueden
llevar la hakama antes que los hombres (la explicación de ello radica
en la honestidad de la mujer, debe de recordarse que gi fue originariamente
ropa interior).
O´Sensei
fue partidario de que TODO el mundo llevara hakama, pero pertenecía
a una época no muy lejana en la que se usaba habitualmente como prenda
formal.
“La
mayoría de los estudiantes eran demasiado pobres para comprar una hakama
pero se exigía llevarla. Si no podían conseguirla de algún
antepasado, cogían la funda de un colchón japonés viejo,
la cortaban, y se la entregaban a un sastre para que les hiciera una hakama.
No obstante, con el paso del tiempo, el colorido patrón de la funda
se empezaba a estropear, pudiéndose ver a través de él.”
Saito
Sensei comentaba acerca de la hakama en el dojo de O´Sensei.
“
En la posguerra habían muchas cosas difíciles de conseguir,
incluida la ropa, por ello se practicaba sin hakama. Intentamos hacer hakamas
de cortinas oscuras, pero como les había estado dando el sol durante
años se rompían a la altura de las rodilas cuando practicábamos
en suwariwaza. Así que, constantemente, teníamos que poner parches
para arreglarlas. Fue en esos momentos cuando alguien dijo: ¿Por qué
no decimos que no se puede usar la hakama hasta que se alcance el grado shodan?.
Esta medida fue acordada para evitar la carestía del momento, pero
no significaba que la hakama fuera un símbolo del grado shodan.”
Shigenobu
Okumura Sensei, “Aikido Today Magazine” #41.
“Cuando
era uchi deshi de O Sensei, todo el mundo debía de llevar hakama para
practicar, desde el principio, desde que se pisaba el tatami por primera vez.
No había restricciones para el tipo de hakamas que se podían
usar, así que el dojo era un lugar donde había un gran colorido.
Se podía ver hakamas de todas las clases y colores, desde hakamas de
Kendo, o hakamas utilizadas en baile japonés, hasta hakamas de seda
muy cara llamadas sendai-hira. Me imagino que algún principiante podría
haber cogido “prestada” la costosa hakama de su abuelo, que sólo
se usaba en determinadas ocasiones ceremoniosas, para usarla y practicar en
suwariwaza.
Recuerdo el día que olvidé mi hakama. Cuando me disponía
a entrar en el tatami, llevando sólo mi dogi, O Sensei me paró
y, dirigiéndose hacia mi, consternadamente dijo: “¿Dónde
está tu hakama?, ¿Qué te hace pensar que puedas recibir
mis enseñanzas llevando sólo tu ropa interior?, ¿No tienes
sentido de la decencia?. Estás atentando deliberadamente contra la
actitud y etiqueta necesaria de quién trata de transmitir los principios
del budo. Siéntate fuera del tatami y observa la clase”.
Esta
fue una de las muchas reprimendas que recibí de O Sensei. Sin embargo,
mi ignorancia provocó que O Sensei diera una explicación detallada
del significado de la hakama a todos los uchi deshi después de la clase.
Nos dijo que la hakama era una prenda tradicional de los estudiantes de kobudo
y nos preguntó si alguno de nosotros conocíamos las razones
por las que habían siete pliegues en la hakama. O Sensei dijo “Simbolizan
las siete virtudes del budo, que son jin (benevolencia), gi (honor o justicia),
Rei (cortesía y etiqueta), chi (inteligencia), shin (sinceridad), chu
(lealtad), y koh (piedad). Estas cualidades las encontramos en los distinguidos
samurais del pasado. La hakama nos envía a la naturaleza y origen del
verdadero bushido. Cuando lleváis puesta la hakama debéis tener
conciencia de que representáis tradiciones que han llegado a nosotros
desde muchas generaciones ancestrales. El Aikido nace del espíritu
bushido de Japón, y en nuestra práctica debemos procurar conservar
y depurar las siete virtudes tradicionales.
Actualmente,
en la mayoría de los dojos de Aikido no se siguen estrictamente las
reglas establecidas por O Sensei sobre la hakama. Esto es así porque
el significado ha degenerado, ya que si en un principio era un símbolo
de virtudes tradicionales, ahora es exclusivamente un elemento diferenciador
de los yudansha. Yo he viajado a muchos dojos en multitud de países;
en muchos de ellos donde solo los yudansha pueden llevar hakama, he observado
que han perdido su humildad. Piensan en la hakama como un premio que hay que
mostrar a los demás, como un símbolo de su superioridad. Este
tipo de actitud hace que la ceremonia de saludo a O Sensei, que realizamos
al principio y fin de la clase, sea una ofensa a su memoria y su arte.
Pero
hay actitudes incluso peores. En algunos dojos las mujeres que ostentan grados
kyu (y solo las mujeres) están autorizadas a llevar hakama, supuestamente
para preservar su modestia. En mi opinión esto es un insulto discriminatorio
a las mujeres aikidokas. También es un insulto a los hombres aikidokas,
ya que asumen su la carencia de determinadas virtudes en el tatami.
Atribuir
al uso de la hakama ese significado me sorprende. Puede parecer algo insignificante
para algunas personas, pero recuerdo muy bien la gran importancia que le daba
O Sensei a la hakama. No puedo separar el significado de la hakama de la prenda
en sí, y nadie debe olvidar el inmenso valor que las virtudes contienen.
En mi dojo y en las escuelas asociadas, animo a todos los estudiantes a llevar
hakama independientemente del grado que ostenten. (No autorizo su uso hasta
que no se obtenga el primer grado, ya que en Estados Unidos normalmente nadie
tiene abuelos japoneses que puedan prestar la hakama). Pienso que llevar la
hakama y conocer su significado ayuda a los estudiantes a comprender el espíritu
de O Sensei, dejando viva su memoria.
Si empezamos
a restarle importancia al significado de la hakama, puede que comenzáramos
a permitir que algunas cosas fundamentales del espíritu del Aikido
duerman definitivamente. Si, por el contrario, tenemos fe en las creencias
de O Sensei sobre los útiles de práctica, nuestros espíritus
permanecerán despiertos en el sueño al que dedicó su
vida”.
Mitsugi
Saotome Sensei, "The Principles Of Aikido"